Power Balance y otras formas de tirar tu dinero

Reproduzco aquí parte de un artículo publicado en el diario Público que habla sobre la dichosa pulserita Power Balance, el nuevo timo para sacarte 35 euretes.

Elena de Borbón. Antonio Banderas. Leire Pajín. Gustavo de Arístegui. Gemma Mengual. Cristiano Ronaldo. Rubens Barrichiello Todos están relacionados por una pulsera de silicona que alberga un pequeño holograma en su superficie.

Miles de personas en todo el mundo se han hecho ya con el popular accesorio que, por un precio de unos 35 euros la pulsera o 15 la tarjeta con el holograma pueden conseguir un objeto que, según los fabricantes y los distribuidores en España, proporciona “un estado de armonía y equilibrio como lo tuvo antes de la contaminación por sustancias químicas, comidas rápidas, la falta de ejercicio y el estrés. Como consecuencia de ello”, continúa la propaganda, “la mayoría de las personas experimentan diversos grados en el aumento del equilibrio, la fuerza, flexibilidad, resistencia, enfoque, coordinación y ritmo”.

Es notoria la falta de publicaciones científicas que apoyen estas afirmaciones o que expliquen en qué principio físico se basa el supuesto funcionamiento del holograma. Ninguna de las tres distribuidoras contactadas por este diario ha podido proporcionar ningún tipo de estudio

José María Gil, profesor titular de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid, que ha impartido cursos sobre los efectos biológicos de los campos electromagnéticos, explica a Público la posibilidad de que un holograma pueda tener un efecto sobre el cuerpo: “Un holograma, de entrada, no radia, así que no puede interaccionar con nada“.

Esther Samper, médico y divulgadora, añade: “Las pulseras tienen materiales inertes como la silicona y el neopreno. Ni el holograma ni el resto de materiales que contienen ejercen ningún efecto sobre el cuerpo humano“. En lo que respecta a “almacenar una frecuencia” según la publicidad de Power Balance, la idea es tan disparatada como almacenar una velocidad; la frecuencia es el número de veces que se repite un evento en un tiempo determinado, siendo el hercio una repetición por segundo.

Según la doctora, el único efecto que causan estos productos es aquel que está dispuesta a atribuirles la persona que los utiliza, “un mecanismo de autoengaño y de idealización de los resultados. Es decir, siguen teniendo la misma flexibilidad, fuerza y equilibrio, pero perciben que les va mucho mejor”.


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