Cuidado con Carrefour
En los supermercados ingleses y de otros paises europeos desde hace tiempo suelen poner los productos que están a punto de caducarse o con algún desperfecto a la venta con unas tarifas muy reducidas, las llamadas “Reduced”.
En España tambien lo están empezando a hacer algunos sitios. Carrefour por ejemplo, aunque no lo indica, simplemente lo pone como oferta. Sin embargo, esta cadena de supermercados francesa tiene un gran problema en la logística de su etiquetado. Lo que ocurre es que para variar el precio de estos productos de oferta, simplemente colocan una pegatina con el nuevo precio encima del antigüo, dejando a la vista el anterior código de barras. El problema viene cuando se les “olvida” actualizar el precio de ese código,y al pasar por caja te cobran como si ni estuviese de oferta.
Eso es lo que me ha pasado ya en un par de ocasiones, y me ha tocado ir a reclamar a caja. La última vez con un pan de molde rústico, el que podéis ver en la siguiente foto:
Lo rebajaron de 1.75€ a 0.45€ porque caducaba en dos días. Sin embargo me cobraron 1.75€, a pesar de que el precio de la etiqueta amarilla es bien clarito. Esta claro que todo el mundo se equivoca, pero lo de este supermercado ya clama al cielo, porque no es la primera vez que me pasa.
Con los 3×2 siempre tengo que ir a caja central a reclamar algo, como ya os conté-
Por eso mi consejo, como ya os dije el otro día sobre estas ofertas del Carrefour, que llevéis mucho cuidado y revisad siempre muy bien los tickets de compra.
Si habéis tenido alguna experiencia similar, contadnosla en los comentarios.
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La verdad que en cuanto a los precios de las ofertas en los supermercados estoy ya más que escarmentada. No solamente no actualizan los precios y “se olvidan” de poner el precio de oferta, sino que incluso en algunos productos intentan engañarte directamente, pues te ponen el precio del producto por kilo, pero la pieza ( generalmente se trata de fiambres cuyo peso está en torno a los 850 – 900 gramos) pesa menos y cuando llegas a caja no te cobran la parte proporcional, sino el precio del kilo. Si les reclamas te dicen que es el precio de la pieza, pero les muestras que el etiquetado del precio es incorrecto. Por tanto vas a caja central y acaban devolviéndote tu dinero. Con lo cual tu has perdido un buen rato de tu tiempo libre, a sabiendas de que la próxima vez que vayas a comprar te encontrarás con el mismo problema.