Compartir coche

Los beneficios son claros: ahorraremos combustible y además desgastaremos menos el coche, cosa que repercute directamente en los gastos de reparaciones y mantenimiento (por kilometraje, no por mantenimiento anual). El problema, como ocurría con compartir la plaza de aparcamiento, está en encontrar quien pasa por nuestra ruta o hace el mismo trayecto.

Para eso tenemos nuestra bendita Internet. Existen páginas dedicadas a poner en contacto a sus usuarios para compartir el coche, como BusVAO.com o Compartir.org, donde los usuarios marcan su ruta diaria, si disponen de coche o simplemente buscan alguien que les lleve, etc, etc.

En el caso de ser tú quien pone el coche y tener que pasar a recoger a tu amigo/compañero en un punto más lejos y él no dispone de coche, la solución sería compartir los gastos de la gasolina. Con el ordenador de a bordo, se puede establecer fácilmente los L/km que gasta nuestro coche desde el punto de recogida hasta la llegada al trabajo, por ejemplo.

Además, otros beneficios que encontraremos con esta técnica es la de conocer gente o viajar acompañado. Siempre es mejor ir con alguien, hablar de tus cosas, desconectar del trabajo y la rutina y hacer nuevas amistades, porque no.


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