Ahorra cultivando tus propias verduras

Ya lo he dicho varias veces, la mejor forma de ahorrar es siendo ecológico. Pero ser ecológico no significa necesariamente comprar todo productos bio, que está bien, pero son más caros y nosotros lo que buscamos es ahorrarnos algo de dinero.

Y si además mejoramos nuestra salud, mejor que mejor. Y la forma más directa de hacer esto es a través de la alimentación. Más abajo te explicaré como he conseguido plantar y recolectar varios tipos de verduras en la ventana de mi casa, un edificio en el centro de Valencia, con pocas horas de sol.

Antes, los motivos por los que merece la pena. Muchas de las verduras que comemos han sido criadas con métodos de procducción intensiva. Este significa varias cosas:

- El abonado del suelo se hace con químicos no orgánicos. Esto supone el riesgo de contaminar acuiferos de los que luego bebemos agua con químicos muy tóxicos. las aguas con altas concentraciones de nitratos producen un tipo de algas que consumen el oxígeno e impiden el desarrollo de la fauna. Por otro, los gases que emiten los cultivos con índices de nitrógeno muy elevados favorecen el calentamiento global de la tierra y provocan problemas respiratorios a las personas con asma.

- La protección contra plagas se hace a través de químicos muy tóxicos, que quedan en la superficie de la planta, y que en ocasiones incluso ésta los puede incorporar, pasando a nuestro cuerpo cuando los comemos. Elimina insectos como abejas polinizadoras y otras poblaciones de pájaros y mamíferos que son beneficiosos.

- Muchas veces el producto recogido se comercializa a miles de kilómetros de donde se ha recogido. Esto supone que hay que recolectarlo cuando aún está verde -por eso los tomates no nos saben a nada- y madurarlo en cámaras frigoríficas mientras se transporta. Menos nutrientes, menos sabor, y mucha más contaminación al tener que transportarlo.

- Eliminan zonas de matorral o bosque para cultivar estos productos, pues normalmente son grandes empresas que producen cantidades enormes para la exportación. Esto supone la pérdida de masa forestal.

Vale, pues para evitar esto, tenemos dos alternativas. La primera, compra fruta y verduras ecológicas, y sobre todo de producción local. La segunda, cultiva tu propio mini huerto en casa.

Da igual que tengas una terrazita o simplemente una ventana donde colocar unas pocas macetas. Si dispones de terraza, podrás destinar un mayor espacio a tus plantaciones, pero realmente no es necesario como te voy a demostrar. He elegido variedades sencillas de cultivar que no requieren muchos cuidados.

Yo coloqué en varias de mis ventanas y en macetas normales, pues no dispongo de terraza, todas mis plantaciones. Tan solo asegurate de que reciben luz del sol. Además del evidente ahorro de dinero, de la mejora en la calidad de lo que comes -¡no los abones con químicos!- y del sabor, cuidar las plantas es beneficioso para los nervios, el estress, y el ambiente general de tu casa, pues tener plantas dentro de la vivienda contribuye a limpiar el aire de contaminantes.

¿Qué plantar en el huerto casero?

Pimiento rojo.
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Empezé recogiendo las semillas de un pimiento rojo. Es muy fácil recogerlas,y probablemente la verdura más sencilla de cultivar en casa, pues simplemente hay que separarlas del interior. Tal cúal las recoges, y hay un montón en un solo pimiento, usa una maceta pequeña, de unos 10 centímetros para cada plantación.

Coloca en cada maceta cuatro o cinco semillas, cúbrelas con tierra, y riegalas. Yo he usado sustrato de las plantas que ya tenía, pero puedes coger un saquito de tierra si paseas por cualquier huerta y mezclarla con una bolsa de sustrato normal y así ahorrarás algo de dinero.

Riégalo un par de veces por semana, como cualquier otra planta. Cuendo empiezen a salir los tallos -recuerda que plantamos varias semillas- y miden cuatro o cinco centímetros, arranca los más pequeños y quédate solamente con uno o dos, para que crezcan con fuerza. Has de vigilar que el peso del fruto no rompa el tallo. Puedes usar un tutor -una varilla-, para sostener el fruto.

Ya solo te queda esperar, podrás comer tu primer pimiento en tres o cuatro meses. Puedes recolectarlo antes si no quieres esperar a que madure y se convierte en rojo, si lo prefieres verde.

Ajos.

Otra verdura muy sencilla de plantar son los ajos. Simplemente coje un diente de ajo, selecciona donde lo quieres plantar y entierralo con la punta hacía arriba. El ajo ayudará a mantener alejados parásitos del resto de tu jardín, así que es buena idea plantarlo entre tus otras plantas. Ten en cuenta que el fruto del ajo, “la cabeza de ajos”, es voluminoso y necesita cierto espacio para crecer. En cuatro meses pasarás de tener un ajo, a unos 20, con el único esfuerzo de regarlo de vez en cuando.

Lechugas.

Para obtener la semilla de las lechugas no tuve más remedio que comprarlas, en mi caso en un carrefour. Una bolsita con unas 200 semillas vale sobre 1 euro. Si te salen todas las que plantas, menudo ahorro! También tienes la opción de comprar plantones, es decir, semillas ya germinadas y crecidas, en algún vivero de tu ciudad, aunque así no hay tanto ahorro. La manera de plantarlas es exáctamente la misma, deja caer dos o tres semillas por plantación, cubre de tierra, riega, y cuando salgan quita las más pequeñas. Aquí ten en cuenta que las lechugas son tambíen voluminosas, así que deja al menos 20 cm entre planta y planta.

lechugasPlantón de lechugas a las dos semanas. Fotografía de JoaquínCorbalan.com

Rabanitos.

También muy fácil de plantar. Las semillas yo las conseguí también en carrefour, y se plantan desperdigando varias por una zona amplía.

Tomates.

Planté tomátes, sacando semillas de un fruto, pero por ahora no he tenido suerte y no he conseguido que germinen. De todas formas he leido que es relativamente fácil y el resultado de comer tometes recien cogidos de tu huerto no tiene precio.

Perejíl
También muy fácil de cultivar. Hay que esparcir las semillas por una zona amplía y regar. De crecimiento muy rápido.

ajosA la izquierda un ajo con tres semanas de vida. A la derecha, varias plantas de pimiento. Fotografía de JoaquínCorbalan.com

Si quieres apurar al máximo el ahorro, puedes dejar alguna de las plantas que se espigue para guardar las semillas. Deja una lechuga sin coger. Verás que las hojas se van secando a la par que le va apareciendo un tallo en el centro. Con el tiempo echará unas florecitas, y unas semanas despues se secarán. Ese es el momento de arrancar la planta, y extraer las semillas, que se encuentran en el interior de lo que antes era la flor. El mismo procedimiento puedes seguir para los rabanitos, perejil, etc…

Y para los recipientes donde cultivar, hay infinidad de lugares donde plantarlos. En vez de comprar nuevas macetas, te recomiendo que reutilizes viejos cuencos que no uses. También puedes usar botellas de plástico. Aprovecha las botellas de litro o dos litros de agua o refrescos, simplemente córtalas por la mitad y haz un par de agujeritos en la base para el dranaje del agua.

¿Te ha gustado esta entrada? ¿Tienes otras ideas? Deja tus comentarios más abajo para que todos nos podemos aprovechar de tus conocimientos!

Un pensamiento en “Ahorra cultivando tus propias verduras

  1. pebosan

    vemos con mucho entusiasmo vuestro taller de ahorradores en la localidad
    de la candelaria en Bogotà Colombiaque rune y motiva a mucha gente cada
    fin de semana.serìa aconsejable de pronto prersentaras audiovisuales para
    reafirmar las teoriaS E4XPUESTAS.

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